motivacion o disciplina o la combinacion de ambos

Discipline over motivation

Hay un video en YouTube que habla sobre las diferencias entre la motivación y la disciplina, desde el punto de vista de un deportista que necesita entrenar prácticamente todos los días para mantenerse en el nivel requerido.

Si no lo has visto, te recomiendo que lo mires, a parte de porque hoy hablaré solo de este vídeo, también porque es una reflexión que vale la pena:

Sobre la motivación

Según el ciclista vegano (The Vegan Cyclist) la motivación no es tu amiga. Porque viene y se va.

Un día te sientes motivado y entrenas como el que más, y al día siguiente esa motivación no está.

O incluso peor. Un día estás a punto de estar motivado, y de repente algún factor externo te quita esa motivación de un plumazo.

Según él, no se puede confiar en la motivación, porque te fallará cuando más la necesites.

Sobre la disciplina

La disciplina, a ojos del youtuber, es tu fiel amiga. Es la que hará que, en su caso, se ponga las zapatillas de ciclismo un frío día de nieve y salga a entrenar.

Porque esos días sientes una fuerza irresistible que te impide ponerte a entrenar y te invita, una y otra vez, a sentarte en el sofá a comer helado y patatas fritas, alegando que el descanso también forma parte del entreno.

Todo eso son engaños del cerebro para mantenerte contento un rato, pero la verdad es que, de haber salido a entrenar, la sensación habría sido mucho más satisfactoria y por mucho más tiempo.

Y cuando, basándote en la motivación, pasas a fallar en los entrenos, entras en una espiral negativa que encadena acciones que para nada formaban parte de tu plan cuando, motivado, lo dibujaste.

Mi opinión sobre su opinión

Estructuraré mi opinión en tres partes diferentes. Tres puntos que considero que son básicos a la hora de tratar algo tan complejo como esto.

1. La motivación como algo efímero

Desde mi punto de vista, no se puede tratar a la motivación como algo tan efímero. Es verdad que hay días que uno se levanta más motivado que otros, pero debajo de esa motivación superficial siempre tiene que haber una motivación sólida.

Por ejemplo, participar en una prueba Gran Fondo para un cicloturista. Ese es el objetivo último y, en consecuencia, la motivación en la que tiene que basarse la disciplina.

2. Tratar la motivación y la disciplina por separado

Desde mi punto de vista, toda disciplina debe ir basada en un objetivo, es decir, en una motivación real y sólida.

La disciplina que alguien necesita para encerrarse a estudiar un caluroso y soleado día de agosto tiene que ir motivada por la necesidad de aprobar el examen de recuperación de septiembre. Porque si no hay nada que motive ese acto, es poco probable que la persona vea la necesidad de ser disciplinado.

Por eso, para poder sostener la disciplina en el tiempo, es necesario que vaya acompañada de una motivación.

3. La dosis diaria recomendada de disciplina

Y por último, ¿cuánta dosis de disciplina es capaz de aplicar una persona en su día a día?

Lo normal es que todos tengamos nuestro trabajo, nuestras obligaciones y nuestra familia. Todos ellos exigiendo su parte de atención y, por qué no, disciplina.

Hay que estar muy motivado con el objetivo final para, después de todo, mantenerse disciplinado con algo que, al fin y al cabo, no es más que un hobby para la mayoría de las personas.

La combinación de motivación y disciplina

Creo que ya ha quedado claro, pero por si acaso, lo reitero.

  • Desde mi punto de vista, la clave del éxito es basarse en motivación y disciplina para conseguir los objetivos, sin dejar de lado ninguna de las dos.

Cuando falle la motivación, hay que acudir a la disciplina. No queda otra.

Pero es que cuando flaquee la disciplina, hay que recurrir a la motivación, encontrar la razón que hizo que hasta ese momento hubieras estado trabajando tan duro, y una vez recordado, reforzar la disciplina.

El truco definitivo para ser disciplinado

¿Has leído la forma cómo yo me organizo la vida desde el 1 de enero de 2021? Ahí empecé a usar lo que se conoce como Bullet Journal, y es una especie de diario y agenda que me sirve para mantener mi vida ordenada.

El truco definitivo para ser disciplinado y llegar a los objetivos consta de 2 partes:

  • Coges una hoja en blanco y escribes el objetivo final de tanto sacrificio bien grande, en letras mayúsculas. Acompañándolo de un dibujo de ti mismo consiguiéndolo. Sin importar lo bien o mal que dibujes.
  • Inicias una hoja de seguimiento de hábitos donde, cada día, harás un check en la casilla si has hecho lo que tenías que hacer o lo dejarás en blanco si no lo has hecho.

A partir de ahí, vas trabajando en tu objetivo y marcando la casilla correspondiente día a día.

Y cuando entres en momentos de flaqueza, que pasará, fíjate en la página donde dibujaste, con toda tu ilusión, el objetivo. Convéncete de que no puedes fallarle a tu yo del pasado. Y, ahí sí, tira de disciplina.

Acerca de Francesc

Francesc Orfi, autor de chofi.com

¡Hola! Mi nombre es Francesc Orfí y uso este blog para ordenar mis ideas y sacar conclusiones que me ayuden a mejorar en el futuro.

No hablo sobre un tema concreto. Siento interés por temas tan dispares como: webs, análisis de datos, programación, inversión, construcción, emprendeduría, SEO, monetización online… y un largo etcétera.

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